Esteroides en el Ciclismo

La palabra esteroides tiende a evocar imágenes de hombres bien machos con los brazos del tamaño de árboles levantando pesas enormes, mientras que usan de chalecos rasgados. Los esteroides ayudan a “volverte groso “, no? Entonces, ¿qué valor posible tienen los esteroides en el ciclismo cuando los corredores están prácticamente obligados a estar tan delgados que parecen tener un trastorno alimenticio? Inicialmente parece muy extraño y sin embargo, los esteroides son uno de los medicamentos mencionados prominentemente en el caso de Lance Amstrong.

Químicamente la palabra de esteroides se refiere simplemente a un tipo de compuesto molecular que tiene 4 anillos de carbono en el mismo. Muchas hormonas son esteroides y fundamentalmente esto incluye la testosterona. La testosterona es a menudo, un poco engañosa, conocida como la “hormona sexual masculina ‘. Su función principal es llevar al cuerpo a la pubertad y parte de esto implica aumentar la masa muscular.

Cuando la gente habla de los esteroides anabólicos en general, se están refiriendo a los fármacos que imitan los efectos anabólicos (‘construcción de masa muscular’) de la testosterona. Las propiedades de construcción de masa muscular de la testosterona fueron descubiertos y estudiados en la primera mitad del siglo 20 (hay historias de soldados nazis a los que  les inyectaban con testosterona para aumentar la masa muscular y la agresión …) pero su uso potencial en el deporte comenzó a ser estudiado en la década de 1950 ; Se le da en gran parte el crédito por este “trabajo” a los médicos deportivos del Bloque Oriental quienes tenían pacientes que realizaban levantamiento de pesas y deportes similares, quienes dominaban las disciplinas en ese tiempo. En reacción a estos logros deportivos, el equipo olímpico de Estados Unidos comenzó a trabajar con la testosterona y ayudó a desarrollar un producto que imitaba específicamente las propiedades “constructivas” de la testosterona, y no sólo trabajar con la testosterona que produce una gran cantidad de efectos secundarios no deseados. En este momento es cuando debemos empezar a hablar de los esteroides anabólicos en lugar de la testosterona.

Durante los años 60 y 70 los músculos se hicieron más grandes hasta que los esteroides anabólicos fueron prohibidos por el Comité Olímpico Internacional en 1976. El uso generalizado en el atletismo se cree que ha continuado durante un tiempo después de esto. Se dice que si uno mira hacia atrás, en una gran cantidad de atletas que utilizaron esteroides en los años 80, muchos de ellos tienen aparatos de ortodoncia, especialmente en el grupo inferior de dientes (por ejemplo, Carl Lewis). Este es un resultado de la estimulación del crecimiento de la mandíbula inferior por los esteroides anabólicos.

Entonces, ¿cuál es el papel de los esteroides en el ciclismo? En el velódromo a veces nos encontramos con hombres realmente grandotes, lo que hace a los beneficios de los esteroides  parecer evidentes. Sin embargo, en el mundo del ciclismo de ruta, donde el bajo peso es la clave de todo, los beneficios son menos claros. Comparemos el peso de Chris Hoy con Marco Pantani de los años 90; 93kg Vs 57kg.

La clave es entender cómo se construye el músculo. Cuando hacemos ejercicio se hacen en el musculo pequeños desgarros y como estos daños se hacen habituales con el entrenamiento regular, el cuerpo “se repara así mismo” y en consecuencia los músculos crecen. En este momento es donde los anabólicos entran en juego, afectando la reparación muscular. Cuando se introduce testosterona exógena al cuerpo, estos desgarros son reparados más rápidamente, poniendo al ciclista en mejor estado para la siguiente etapa, permitiéndole entrenar más duro en la preparación para la carrera.

Hay algunas diferencias clave entre el uso de esteroides en el ciclismo en comparación con el uso en el físico culturismo. Las dosis en el ciclismo son mínimas en comparación; ya que sólo está intencionado para la reparación muscular, mejorar la recuperación y por lo tanto incrementar la resistencia. También las dosis son orales y más frecuentes (los físico culturistas buscan de hecho tener inyecciones menos frecuentes).

El Andriol es el esteroide de elección para los ciclistas. Es soluble en grasa y por lo tanto se puede mezclar en aceite haciéndolo posible tomarlo por vía oral. Esto permite que el medicamento entre en el sistema linfático sin tener que pasar por el hígado, haciendo que el fármaco sea más eficaz reduciendo la posibilidad de daño del órgano en cuestión.

Entonces, no debemos sorprendernos porque se descubran resultados positivos en los dopings deportivos. Es una realidad que prácticamente la mayoría de los ciclistas de competición consumen esteroides y sería muy descarado negarlo.

El mundo científico ha evolucionado a pasos agigantados, y la competencia le ha seguido el paso. Los atletas cada vez son más aguerridos y existen incluso muchos intereses políticos y lucrativos que mueven las competiciones. Y es por esto que los esteroides hoy son una realidad establecida en el deporte, donde ya no solo los utilizan los culturistas, sino que también para poder rendir mucho más allá de los límites de cada uno, este mundo obliga a los atletas a recurrir a métodos no tradicionales para alcanzar sus objetivos y ser los mejores en lo que hacen. Y esto es, GANAR!